Ciudadanos (C’s) de Cantabria reclama la elaboración de un plan de apoyo a las personas con alergias e intolerancia alimentaria

El diputado regional de Ciudadanos, Rubén Gómez, reclama al Gobierno de Cantabria que apoye a las personas afectadas por alergias e intolerancias alimentarias.
Por este motivo, ha registrado una Proposición No de Ley en el Parlamento y pide para su la implicación de todos los sectores implicados, como sociedades científicas, especialistas y asociaciones de afectados, que incluya la realización de actuaciones concretas en materia de información, asesoramiento y sensibilización social respecto a la prevalencia y sus implicaciones.
Incorpore, con criterio transversal, la prevalencia de las alergias e intolerancias alimentarias en las políticas autonómicas de prevención y promoción de la salud pública, así como se contemple tal circunstancia en los criterios de valoración de los programas de apoyo y de las líneas de ayudas que se desarrollen en los ámbitos de la salud y de los servicios sociales.
La incidencia entre la población de alergias e intolerancias de origen alimentario ha experimentado un notable incremento durante los últimos años. “Según datos disponibles del estudio EuroPrevall publicado en 2011 y promovido por la Unión Europea, entre el 6% y el 8% de la población infantil, y alrededor del 3% de la población adulta, tanto en España como en Europa, está afectada por las alergias e intolerancias alimentarias”, comentó Gómez.
Desde Ciudadanos inciden en que “este grave problema de salud requiere actuaciones sanitarias de España y la Unión Europea y, de hecho, el coste sanitario de la alergia a alimentos puede duplicar e incluso triplicar el coste económico asociado al tratamiento de la población alérgica”.
En este sentido, la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria 2012-2022 señala la importancia de desarrollar acciones de apoyo a los grupos de población alérgicos e intolerantes a alimentos. Además, la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos (APENAA) demanda el diseño de un plan específico de apoyo a este colectivo que incluya desde aspectos de prevención hasta de etiquetado, así como mayores garantías en los sistemas de información y control de alérgenos en los alimentos.

